• La generación eléctrica en la Región de Coquimbo aumentó en un 26% durante 2018, impulsada principalmente por las energías renovables no convencionales.
  • Uno de los principales impactos de la generación renovable es la necesidad de contar con respaldo a la generación para enfrentar eventuales aumentos en la probabilidad de fallas.
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Foto 1: Andrea Cantillanes. Foto 2: Lautaro Carmona
Las centrales de respaldo apoyan el desarrollo de las energías renovables y proveen estabilidad a la red nacional. A modo de ejemplo, en promedio, las centrales de respaldo del Sistema Nacional operaron 184 horas en total en 2018, según datos oficiales del Coordinador Eléctrico Nacional.

La generación eléctrica en la Región de Coquimbo aumentó en un 26% durante 2018, impulsada principalmente por las energías renovables no convencionales (ERNC), que representaron el 99,5% del aporte total al sistema.

Una buena noticia para el país, teniendo en cuenta que una de las metas del Estado ha sido, desde hace años, mutar a una matriz renovable y limpia en materia energética.

Con todo, uno de los principales impactos de la generación renovable es la necesidad de contar con respaldo a la generación para enfrentar eventuales aumentos en la probabilidad de fallas.

En esa línea, en los últimos años la Región de Coquimbo puntualmente, ha visto cómo la capacidad instalada de centrales de respaldo ha aumentado. (Ver recuadro).

Según información del Ministerio de Energía, a la fecha la región cuenta con ocho centrales de respaldo. Y mantiene una serie de proyectos en carpeta, ad portas el inicio de su construcción.

Las centrales de respaldo son necesarias en matrices con alta generación de Energías Renovables No Convencionales, como la éolica.

 

La oposición ciudadana

Uno de ellos es el proyecto “Central de respaldo Combarbalá”, ligada a la empresa Prime, que se ubicará a 8 kilómetros al noroeste de la misma ciudad, con el objetivo de aportar con energía eléctrica al Sistema Interconectado Central (SIC), y que fue aprobado por la Comisión de Evaluación Ambiental de Coquimbo durante 2018.

Sin embargo, incluso antes de su aprobación, el proyecto contaba con oposición ciudadana. Su tramitación no estuvo exenta de polémica, pues representantes de la comunidad de Combarbalá realizaron diversas protestas en contra de la iniciativa, cuestionando los niveles de contaminación que podría generar a raíz del humo y el polvo en suspensión.

Un argumento que suele repetirse en comunidades cercanas a iniciativas de esta índole, confundiéndose muchas veces, con termoeléctricas.

 

“Una central de respaldo en la zona opera, en promedio, sólo 20 días al año y de forma discontinua, es decir, sólo algunas horas”, Álvaro Herrera, seremi de Energía.

 

El rol de los sistemas de respaldo

Sin embargo, las centrales de respaldo lejos están de ser una termoeléctrica. Así lo asegura el seremi de Energía de la Región de Coquimbo, Álvaro Herrera. La autoridad explica que, en términos sencillos, una central de respaldo podría asimilarse al grupo electrógeno o generador de un edificio, el cual sólo funciona en caso de emergencias para mantener los servicios de la comunidad. “Vendrían a ser entonces el grupo electrógeno del Sistema Eléctrico Nacional, disponible para emergencias o ante una altísima necesidad del sistema”, señaló a diario El Día.

Por otro lado, una central termoeléctrica convencional es una instalación empleada en la generación eléctrica a partir de la energía liberada en forma de calor, normalmente mediante combustibles fósiles. Estas centrales están en constante funcionamiento, ya que deben mantener una temperatura mínima de operación para producir electricidad.

“Las centrales de respaldo son distintas, ya que si bien utilizan una fuente de combustible fósil como el diésel,  lo hace para mover motores de combustión interna y así generar electricidad. Esto les permite la particularidad de entrar en operación en pocos segundos, ante un eventual requerimiento del Coordinador Eléctrico. Otra diferencia importante, es que están construidas de forma modular, o sea poseen múltiples unidades generadoras, lo que les permite poner en marcha solo algunas de ellas, y así disminuir el impacto al no funcionar a máxima capacidad”, detalló Herrera.

Asimismo, Rodrigo Cienfuegos de Prime Energía agregó que “este tipo de centrales son un socio estratégico para el desarrollo de las energías renovables, como la eólica y la solar, al respaldar su intermitencia durante ciertas horas del día en caso de ser necesario”. Es decir, a mayor penetración de energías renovables en la matriz energética, mayor es la necesidad de contar con centrales de respaldo en Chile.

 

184 horas en total en 2018, operaron las centrales de respaldo del Sistema Nacional, según datos oficiales del Coordinador Eléctrico Nacional.

 

Centrales de respaldo operan solo 20 días al año

En tanto, en cuanto a la contaminación que generan estos sistemas de respaldo, el seremi de Energía precisó que la normativa ambiental se hace cargo del nivel de emisiones de este tipo de centrales. “Al respecto, sí es posible asegurar que según los registros en el sistema, una central de respaldo en la Región de Coquimbo tiene un funcionamiento, en promedio, de sólo de 20 días en un año, de forma discontinua, es decir, sólo opera algunas horas, y con un 15% en promedio de capacidad de potencia. Esto significa que gran parte del tiempo no funcionan los motores, manteniéndose con cero emisiones”, dijo Herrera.

En tanto, en promedio, las centrales de respaldo del Sistema Nacional operaron 184 horas en total en 2018, según datos oficiales del Coordinador Eléctrico Nacional.

“Las centrales de respaldo permiten aumentar la confiabilidad y seguridad del sistema eléctrico a nivel comunal, regional y nacional, y deben estar preparadas para generar electricidad ante alguna eventualidad. Están disponibles en caso de alguna catástrofe que deje a sectores sin energía. Además, este tipo de centrales son un complemento a las energías renovables y permite estimular el desarrollo de proyectos similares en la región”, concluyó el seremi de Energía.62-01iR

Los alcances del proyecto en Combarbalá

El proyecto consiste en una central de respaldo que se construirá en la comuna de Combarbalá y busca aportar 75 MW al Sistema Eléctrico Nacional. Esta funcionará durante un período acotado de horas al año ya que una de las características que distingue a este tipo de instalaciones es que operan específicamente en casos de emergencia como sequías o terremotos.

Rodrigo Cienfuegos, gerente general de Prime Energía, explica que “para la generación eléctrica contamos con motores de alta tecnología, capaces de responder de manera casi inmediata a los requerimientos de generación eléctrica y que cumplen con los estándares internacionales más exigentes”.

Sin embargo, algunos habitantes de Combarbalá, no tranquilos con el avance del proyecto eléctrico, alzaron al Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta una reclamación en contra del Servicio de Evaluación Ambiental, por la resolución que rechazó una solicitud de invalidación que habían presentado previamente.

Por consiguiente, la autoridad ambiental admitió a trámite la reclamación, caso que debiera discutirse en las próximas semanas en el tribunal.

 

Centrales de respaldo en la Región de Coquimbo

 

Central de respaldo

Comuna

Potencia Total

en MW

Monte Patria

Monte Patria

9

Punitaqui

Punitaqui

9

Olivos

Los Vilos

115,2

Los Espinos

Los Vilos

124

El Peñón

Coquimbo

81

Punta Colorada

La Higuera

16,6

Ramadilla

Los Vilos

3

Conchalí

Los Vilos

3

Total potencia instalada

360,8

 

 

 

 

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