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“Quédate en casa” es la consigna que por estos días de pandemia ayuda a prevenir el aumento de contagios ante el Covid-19. Varios centros de bienestar y meditación han tenido que cerrar producto de las medidas sanitarias, pero esta restricción no ha sido impedimento para algunos instructores que se reinventaron e imparten sus prácticas online.

Pasan los meses y la pandemia se sigue extendiendo en el país. Muchos emprendimientos han sufrido los estragos de esta emergencia sanitaria, en donde las prácticas colectivas en el deporte y la vida sana no es la excepción.

Para Evelyn, la pandemia por Covid-19 significó el cierre de su centro de Pilates en La Serena. Luego de que la Ingeniera comercial emprendiera este nuevo desafío, la crisis sanitaria la obligó a cerrar. “Tuve que cerrar desde que se decretó la emergencia, informé a las alumnas que tenía que se iba a postergar. Con el tiempo, empecé a visualizar que prácticamente este año ya es perdido en el sentido de emprendimiento, debido a que los gastos fijos son altos y no da mucho mantenerlo”, sostuvo.

A  su vez, aseguró que tras la proyección de negocio,  “difícil que siga con el centro, no le veo futuro, con el tema de la pandemia es muy difícil tras el contacto que se genera con esta práctica”.

“Ha sido linda la experiencia porque he podido llegar mucho más lejos. A veces doy clase en IGPTV de Instagram y eso hace que la gente me conozca y conozca mi manera de entregar esta herramienta de bienestar para el ser humano”, Fernanda Binfa Olivares, instructora de Yoga Sunset La Serena

De esta forma, Evelyn asegura que la alternativa de mantener las clases online no fue su opción, ya que sus prácticas las realiza con máquinas. “No encontraba que fuera óptimo, he estado pensando incluso en vender las máquinas. Está todo muy incierto”, sostiene.

Es así como varios centros de Yoga y Pilates han postergado sus actividades presenciales tras las medidas de seguridad que hoy rigen en el país, pero hay otro porcentaje de instructores que  han decidido seguir con sus prácticas ocupando la tecnología. 

Para Fernanda Binfa Olivares, instructora de Yoga Sunset La Serena, la reinvención de las clases online fue una oportunidad muy interesante para la proyección de su trabajo. Asegura que la modalidad online ha sido todo un éxito.

Fernanda lleva más de cuatro años realizando la práctica del Yoga entre La Serena y Coquimbo, partió con jornadas de autocuidado y clases en empresas en el 2016, donde luego terminó trabajando en la Corporación de Deportes de Coquimbo. Ahí afirma que logró llegar a un alto número de personas, sobre todo juntas de vecinos y luego comenzó a trabajar en centros privados en La Serena.

En marzo, Binfa comenzaría a trabajar en dos centros, el cual ya tenía pagado el mes de arriendo. Nada de eso pudo concretarse tras la pandemia. Pero la instructora de Yoga Sunset La Serena rápidamente comenzó a pensar una manera de reinventarse. “Una amiga me propone la idea para hacer clases online y empezamos a probar en diferentes plataformas, comencé en zoom, pero nos quedamos con Google Meet, que es la más amigable y la verdad es que ha sido todo un éxito, me ha ido súper bien”, asegura.

Para todas las regiones

Esta modalidad le ha permitido tener alumnos de todas las partes del país, opción que antes veía impensada antes de la pandemia. “Tengo alumnas de Punta Arenas, Requínoa (XI Región), de Los Vilos, La Serena e Iquique. Ha sido linda la experiencia porque he podido llegar mucho más lejos de lo que podría haber llegado en un centro privado. A veces doy clase en IGPTV de Instagram y eso hace que la gente me conozca y conozca mi manera de entregar esta herramienta de bienestar para el ser humano”, explica.

Comodidad

El éxito de las clases online de Yoga Sunset La Serena ha sido tal que considera seguir proyectándose con esta nueva modalidad para hacer clases y explica las razones. “Tengo una alumna que tiene a sus hijos en casa desde siempre porque ella hace ‘home school’, ella misma es la que les entrega los contenidos educacionales a sus niños y me contaba que su marido trabaja por turnos. Entonces para ella es muy difícil moverse de la casa y dejar a sus niños para que ella pueda practicar yoga. Ella me dijo: ‘esta modalidad para mí es perfecta’ (…) así también me di cuenta que tengo alumnas que también lo necesitan, la mayoría son mujeres trabajadoras con familia y la verdad es que les ha acomodado mucho este formato”, asegura Fernanda.

De esta forma, la instructora de Yoga señala que a través de esta modalidad, también bajó los costos de las clases, siendo una alternativa más conveniente para quienes practican esta disciplina. “Como no estoy físicamente, para mí es importante tener a los alumnos contentos y esto ha sido óptimo”.

Como Fernanda hay varios centros que se mantienen con clases virtuales, entregando una amplia variedad a quienes les gusta realizar esta práctica. Las nuevas plataformas digitales se proyectan incluso, aún después de la pandemia.

El Yoga durante tiempos de pandemia ha sido una buena alternativa para sobrellevar la realidad que hoy se vive con la emergencia sanitaria.

 

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