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Jorge Díaz / Comunicaciones ANFP
Los porteños caían por 0-2 en el estadio Tierra de Campeones, pero a fuerza de empuje los pupilos de Juan José Ribera se llevaron un punto que aunque no suma demasiado, reafirma el deseo de luchar. La próxima final es el jueves ante Cobresal.

Se trataba de un compromiso fundamental en la lucha por la permanencia. Otra final para Coquimbo Unido, más considerando que era un partido pendiente luego del periplo sudamericano de los porteños, que tras su regreso a pastos locales, ha tenido un irregular desempeño en los duelos donde debía ponerse al día.

Los “Dragones Celestes” ingresaron con todo el entusiasmo y la presión alta; sin embargo, la primera aproximación concreta vino desde un centro desde la derecha, que cabeceó Vallejos pero sin la suficiente potencia para complicar al portero Sebastián Pérez, guardameta de los nortinos.

En la primera parte del juego, vino el centro de Donoso desde la derecha y Maonero logró cabecear, desviando la trayectoria, y por centímetros casi complicó al arquero Cano. Se salvaron los piratas a los 9’.

A los 11’, un mal momento para los piratas. Habilitación desde la derecha de Lorenzetti, apareció Fuentes por la derecha para centrar a Donoso que apareció por el medio y colocó el 1-0 para el local.

Un golpe duro para los dirigidos por Juan José Ribera, que se desconcentraron luego del traspié.

A los 23’, Diego Aravena tuvo una de las mejores posibilidades para los piratas, con un tiro frontal que salió por sobre el travesaño. Estaba bien perfilado, pero no terminó bien la jugada.

A los 32’ vino un contragolpe de Cristián Zavala, luego de un tiro de esquina para Iquique. El volante corrió más de 40 metros y su remate salió por sobre el travesaño.

A los 37’, en una polémica determinación, el juez Roberto Tobar cobró penal para el local tras revisar en el VAR una supuesta infracción de Salas a Fuentes. Jugada fina, que el árbitro consideró  pena máxima. Se puso frente al balón Matías Donoso, quien remató con extrema potencia y dejó quieto al meta Cano, colocando el 2-0. Era el doblete del experimentado jugador de 36 años.

Luego vinieron nuevos intentos porteños, pero sin claridad. Sin embargo, a los 47’, casi terminando el primer tiempo, vino un tiro de esquina y un remate de Gatica. Acto seguido, el balón no lo sacó la defensa pero le quedó justo para Federico Pereyra, quien tiró rasante y colocó el descuento, para subir las emociones. Y así se fueron al descanso, con la ventaja de los iquiqueños por 2-1.

Segundo tiempo

A los 48’, tras una desinteligencia en el fondo, luego de unos pases al portero Pérez, el ataque porteño no supo aprovechar una clara ocasión, que el propio meta debió arreglar.

A los 57’, nuevamente vino un contragolpe espectacular en favor de Coquimbo Unido. Corrida por la izquierda de Abrigo y Pérez estuvo formidable. Dos minutos después, un momento para recuperar la ilusión: tras la recuperación luego de un error en la salida de los celestes, Diego Aravena realizó una gran jugada y colocó el 2-2, que no sólo aumentó el ánimo y la moral del equipo de Juan José Ribera, también equilibró las acciones. Era merecido.

Lo cierto es que el compromiso se hizo mucho más estrecho y competitivo, y los porteños comenzaron a mostrar más jerarquía. La presión alta cambió de dueño, aunque los pupilos de Leiva estaban atentos  a cualquier posibilidad, ya que tenían en el contragolpe una herramienta de la que disponer.

A los 84’, Zúñiga intentó con un fuerte remate desde fuera del área para Deportes Iquique, pero el balón se fue por sobre el travesaño.

Al minuto siguiente, el ingresado Luis Pedro Figueroa estuvo bien posicionado y por poco pone la ventaja coquimbana, con un tiro colocado.

A los 88’, Deportes Iquique casi se queda con el triunfo, luego de un excelente pase profundo para Ramos, quien tuvo un mano a mano con el arquero Cano, pero el trasandino estuvo espectacular ahogando el grito de gol de los locales.

Sobre el final, el ingreso de Mauricio Pinilla buscó facilitar una hazaña . Sin embargo, el empate pareció ser lo más justo por el trámite del juego.

Al finalizar el juego, el defensa Federico Pereyra señaló que “hicimos un gran partido, nos marcaron dos goles muy puntuales, pero supimos reaccionar. El premio del empate es positivo, el partido lo fuimos a buscar en todo momento, pero pienso que merecíamos un poco más”, subrayó.

Respecto del próximo partido con Cobresal señaló que “todas son finales, somos muy conscientes del momento, este es el camino y no vamos a bajar los brazos”.

Por su parte, el técnico Juan José Ribera subrayó que “tras el partido con la “U” tuvimos cuatro jugadores lesionados, y aunque se viene todo muy complicado, somos un equipo que da pelea y que no se echará a morir. Me saco el sombrero por mis jugadores y también por los hinchas”, concluyó.

 

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